Ávila, Jorge Alberto 9-742-830
Camaño Cerrud, Ingrid Aisquel 9-742-2331
Meza Ríos, Iris Yanet 4-758-1175
Aprender
comunicación, es un proceso de continua revisión y avance, desde distintas
perspectivas y enfoques, como: la ciencia cibernética y la humanística, la primera
brinda un aporte expresivo de las relaciones que pueden establecerse entre
emisor-profesor y emisor-alumno. Y la perspectiva de las ciencias humanísticas,
relacionada al carácter interpersonal, de implicación, de encuentro y contacto
entre profesor y alumno en el aula.
El
texto señala que, Guillermo García (1975 apud Carrera, 1981) llama
relación pedagógica al vínculo que se establece en un ambiente educativo, entre
una persona, un grupo, una institución, etc., en donde una enseña y otra
aprende. Cabe destacar que la relación pedagógica es una relación asimétrica,
por las diferencias en el status, competencia, experiencia y en casi todos los
casos por edad; el educador se encuentra en una posición superior en relación
con el alumno.
De
esta manera, el profesor es quien pauta el tiempo, el espacio, los roles del vínculo,
el que establece un código y un repertorio posible, como los códigos de su
disciplina y los códigos personales o estilos; a pesar de las diferencias
interpersonales, ideologías, compromisos, metas y valores de los profesores,
etc. Además, las conductas comunicativas están centrada en el profesor, es él
quien determina el cómo, cuándo, dónde de la actividad educativa.
Por
consiguiente; la persona que enseña, hace de docente y aquella que recibe la
información, hace de alumno, siendo así la comunicación didáctica, una relación
entre aprendices, tal es el caso de que los alumnos pueden enseñar y desde
luego el docente aprendería a aprender.
Por
otro lado, el papel del profesor será potenciar la capacidad comprensiva, auto-expresiva
y creativa., para crear las condiciones de aprendizaje idóneas en función del
contexto general del alumno en particular y del grupo-clase, con el fin de favorecer
la comunicación, para el logro de la participación e interrelación de todos los
miembros.
A
su vez, la comunicación cobra su sentido mediante conocimientos, sentimientos,
habilidades o destrezas. Esta necesita de una formación en las relaciones
humanas: aprendizaje de la libertad, modos de comunicación, sensibilización en
la percepción del otro, medios para la satisfacción de las expectativas
personales, etc.
Para
Avolio (1975 apud Carrera, 1981) la relación educativa es la
comunicación constante que se establece entre personas comprometidas en el acto
educativo; es el puente psicológico que permite el diálogo. Así, el verdadero
educador, es capaz de dialogar con sus alumnos; además, de que los alumnos como
sujetos involucrados en la comunicación didáctica detectan el modus operandi
" de sus profesores.
Según
Carrera (1981), existen dos tipos de factores en la dimensión comunicativa; uno
denominado factor de clima-clase incluye variables que propician un ambiente
favorable para la comunicación docente-discente, por el clima de diálogo en
clase y por el apoyo del profesor en los intereses e iniciativas de los
alumnos. El otro factor que revela aspectos de comunicación interpersonal, es
el factor de interacción, el cual aboca también hacia una relación cooperativa
entre los mismos alumnos. Por lo tanto, el factor de clima-clase como el factor
de interacción son expresivos de la comunicación didáctica, que se verifica por
ese encuentro e intercambio» profesor alumno en el contexto escolar.
Este
cambio de relación no podrá darse nunca sin una profunda modificación de
actitudes en el educador. Por ello el docente más que ningún otro profesional
necesita adquirir una capacidad de cambio especialmente en lo que respecta a
las relaciones interpersonales.
Para
Hongre, (1976 apud Carrera, 1981) el aumento de las comunicaciones que
resulta, con base motivadora y alternancia de funciones, puede contribuir al
nacimiento no sólo de la comunicación docente-alumno, sino entre dos alumnos
mismos. Este clima no solo presupone la ruptura del vínculo de dependencia,
sino que apunta hacia el objetivo más noble que consiste en desarrollar la
capacidad de ser libre; en este sentido la libertad se presenta como meta a
alcanzar mediante el aprendizaje.
El
contenido de la libertad, según García, (1975 apud Carrera, 1981) tiene
doble interpretación: por un lado, indica la ausencia de coacción, con
referencia a los obstáculos que pueden impedir una acción y, por otro lado, un
sentido positivo de capacidad, de autodeterminar las acciones, es decir, que se
puede elegir en cada momento que hacer o el modo de actuar que se considere
mejor.
Referencia
bibliográfica:
Carrera Gonzalo, M. (1981). La comunicación didáctica. Revista Española de Pedagogía. 39(152),159-164
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario